Buena Postura en la Oficina

Si su trabajo le produce molestias en el cuello o en la parte posterior de las muñecas, no es el único que lo padece: la cantidad de personas afectadas por dolores relacionados con la oficina o "desórdenes por trauma acumulativo", aumenta cada vez más en los países desarrollados.

 

Felizmente, unos pequeños ajustes basados en la ergonomía, bastan para aliviar o prevenir el sufrimiento.

 

Algunos pequeños y sencillos cambios como elevar el teclado del ordenador o bajar la posición de la silla de oficina o sillón ejecutivo, puede llevarlos al cabo el propio trabajador.

 

Otros, más complejos, como la aplicación de un programa y mobiliario de oficina ergonómico, deben tratarse con el encargado de recursos humanos de la empresa.

 

Esta gestión puede efectuarse con un dato en la mano: las inversiones en educación ergonómica de los empleados y adecuación del entorno de trabajo, resultan a la larga menos caros para la compañía, que el ausentismo, la baja productividad y otros problemas causados por las "dolencias de oficina".

 

Otro truco para cuidar la espalda consiste en asegurarse de que la silla de oficina está a su altura correcta, teniendo en cuenta que la parte superior de la pantalla del ordenador debería estar al nivel de los ojos, o un poco debajo de éstos.

 

Los especialistas en ergonomía también sugieren ajustar la inclinación del teclado para que los dedos, muñecas y codos se mantengan alineados cómodamente.

 

  • Es preciso usar una buena silla de oficina o sillón ejecutivo que facilite apoyarse plenamente en el respaldo. La planta de los pies debe quedar bien puesta en el suelo o en un reposapiés.
  • La distancia entre la silla de oficina o sillón ejecutivo y la máquina será determinada por la longitud de los brazos (si se está apoyado en el respaldo de la silla, la punta de los dedos debe tocar la pantalla).
  • Al escribir, las muñecas deben estar planas y derechas, es decir, sin doblarse hacia arriba o hacia abajo, ni giradas hacia la izquierda o hacia la derecha.
  • Los brazos y los codos deben pegarse al cuerpo.
  • El ángulo del codo debe estar al menos a 90 grados, para evitar la tensión en los músculos de la zona.
  • Mantener el cuello y la cabeza en posición derecha.

 

La silla para oficina o sillón ejecutivo es uno de los enseres más importantes del lugar de trabajo. Fuerza a mantener una postura correcta y a que la circulación sea adecuada, se debe adaptar a la persona, por eso debe ser ajustable, los muslos han de permanecer horizontales para que apoyen a la parte inferior de la espalda, los pies deben reposar horizontalmente en el suelo mientras trabaja -si no es posible, la causa más probable es que la silla es demasiado alta). 
Se recomienda:

  • Un respaldo que permita un buen apoyo lumbar (preferentemente ajustable) y con regulación, al menos en inclinación.
  • Un asiento regulable en altura (de 38 a 54 cm) y borde redondeado para no dificultar la circulación sanguínea.
  • Mecanismos de ajuste fácilmente manejables en posición sentado y construidos a prueba de cambios no intencionados. Cinco apoyos para el suelo, preferiblemente con ruedas cuando se trabaje sobre superficies muy amplias.
  • Los reposabrazos son opcionales, pero permiten dar apoyo y descanso a hombros y brazos. No debe impedir el acercamiento a la zona de trabajo. Es recomendable que la distancia entre ambos sea mayor de 46 cm, tengan una longitud de al menos 21 cm, estén a una altura de 20 cm sobre el asiento y la superficie útil de apoyo sea, al menos, de 5 cm de ancho.

 

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